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por
Félix Vera - La Factoría del Ritmo - España
- Febrero 2000
F.V
La música puede efectuar en nuestro organismo diversos efectos,
según sea esta y según el estado de ánimo en
que nos encontremos. Podemos descargar nuestro odio, dar rienda
suelta a la melancolía o sencillamente, mover brazos y piernas
mientras nos fijamos en las extremidades del que baila enfrente
nuestro. En el caso de la música de este argentino, se puede
decir que escuchar sus discos es como ir al cine. Si cierras los
ojos puedes imaginar mil aventuras diferentes, dependiendo del estado
de ánimo en que te encuentres. Un viaje sin límites.
En nuestro anterior número hicimos una reseña de su
disco anterior trabajo, "Solemnis", que completamos ahora
con esta entrevista a la espera de la publicación en España
de su reciente disco "Suite Patagonia".
-
F.V: Aunque en este cuestionario utilizo el término new
age para referirme a tu música, me gustaría que nos
comentases un poco cómo la definirías en tus propias
palabras, pues quizá definirla con esta etiqueta sea, cuando
menos, injusto.
- B.S:Nada fácil es hoy en día rotular música
instrumental si uno pretende hacerlo con precisión. Esa tarea
la dejaría para el mercado discográfico para la cual,
en última instancia, es imprescindible. Definiría
a mi música como "visionaria", por lo inevitablemente
sugerente en imágenes, por momentos contemplativa, sugestiva
e imprevisible en su discurso.
- F.V:
Podrías contarme un poco tus orígenes ¿cómo
empezaste en el mundo de la música y qué te decidió
a lanzarte en solitario al mundo de la composición?
- B.S: Desde niño había un piano en casa, jamás
pude desprenderme de ese amor y pasión al hacerlo sonar por
primera vez. El piano es el instrumento que me llevó de a
poco a lo sinfónico, allí comencé a esbozar
mis primeras composiciones.. Me gusta el trabajo solitario en la
composición, me siento cómodo así, sin embargo
en la parte técnica
y aspectos de grabación acudo a ingenieros para que colaboren
con su sabio criterio. Creo que cada artista tiene su preferencia
en el modo de trabajar, no creo en reglas al respecto.
- F.V:
La etiqueta nuevas músicas, o new age, se asocia ciertas
veces a una tendencia espiritual moderna. En tu caso ¿es
esto cierto?
- B.S: Yo intento llevar mi espiritualidad a lo cotidiano
llevando una vida simple. Uno puede elegir un modo de vida sin seguir
un movimiento, dogma o lo que represente una etiqueta. Yogi Bhajan
decía; "No nacemos como humanos para
vivir una experiencia espiritual, somos espíritus nacidos
para vivir una experiencia humana".
- F.V:
Tu anterior disco, "Solemnis", podía ser calificado
de "visual", con un estilo muy cercano a lo que podríamos
denominar música de cine ¿estás de acuerdo?
¿influyen los sentimientos visuales (el cine, los paisajes,
las personas)
en tu manera de componer?
- B.S: Es evidente que la música en general estimula
la imaginación. "Solemnis" no es un álbum
precisamente ambient, permanentemente sugiere imágenes que
despiertan en cada uno distintas fantasías y emociones. Todo
influye a la hora de crear, mi música es el resultado de
mí mismo y mis experiencias, la pasión por lo sublime,
la fuerza de la naturaleza,
el amor , el cosmos. A un compositor ermitaño se le haría
difícil la creación, sin el roce con lo social sería
imposible
hacer música.
- F.V:
Hay músicos que consideran que la inspiración llega
con el trabajo y la autodisciplina, mientras otros esperan, preparados,
eso sí, el momento del contacto de las musas ¿En qué
tipo de músico te encasillarías tú?
- B.S: Existen momentos más propicios que otros para
componer, sin embargo la creación es la capacidad para aceptar
lo nuevo y es necesario entonces cierto coraje para permitirnos
lanzarnos a esa dimensión desconocida que alberga el infinito
silencio. La mente actúa inmediatamente después para
"ordenar" y darle forma a la obra. El verdadero trabajo
es llevar a la realidad lo que va sembrando la inspiración.
Beethoven decía; noventa y nueve por ciento de transpiración
y uno por ciento de inspiración. Claro que, su uno por ciento...
- F.V:
Tu disco Solemnis, se grabó íntegramente con instrumentación
MIDI. ¿estás satisfecho con el resultado?
- B.S: Bueno, de hecho estaba en mis planes trabajar de esa
forma y representaba un desafío especial. Lo que no se puede
negar es que en un álbum con instrumentación electrónica
como sintetizadores y samplers, determinados sonidos deben ser procesados
y tratados de una forma criteriosa si se pretende lograr naturalidad.
La mezcla es un punto clave en tal sentido y hoy por hoy siento
que en "Solemnis" hubiera ajustado un par de perillas
más, pero esto lo digo ahora, sucede que me cuesta mucho
dar por terminada una obra ó grabación, uno siempre
quiere plasmar lo mejor.
- F.V:
Hay quien dice que la música salida directamente de un computador
no tiene alma, es otra cosa, no música. ¿estás
de acuerdo?
- B.S: 'Attenti', puedes tocar en un gran piano y parecer un desalmado...El
ordenador es una herramienta muy completa que está al servicio
del músico. Igualmente hay diversas formas de usar un ordenador.
Puedes usarlo como un grabador con poderosas herramientas de corrección,
de modo que es muy relativo lo referente a la música, el
alma y el ordenador.
- F.V:
¿Qué equipo utilizas para componer?
- B.S: ¡Un ordenador! Bueno, "Suite Patagonia"
es el primer álbum que suma esta herramienta, es muy curioso,
pero mis tres discos anteriores acudí a tecnologías
más simples para lo que ofrecía el momento, pero resulta
que ahora lo más sencillo es lo de última generación
y creo que ahora vale más la pena estar "aggiornado".
El software es cada vez más completo y simple de utilizar,
bueno, no siempre...claro. Tengo algunos sintetizadores y un Sampler
de la casa EMU, que es el más utilizo, además de procesadores
y una mesa de mezclas. Cuando grabo instrumentos acústicos
acudo a un estudio más grande, con acústica y técnicas
de microfonías adecuadas.
- F.V:
Internet se impone día a día. Para ti ¿es una
herramienta o un simple complemento?
- B.S: Internet es un fenómeno interesante desde varios
puntos de vista para el mundo entero. Yo la utilizo como medio de
comunicación y consulta, es para mí como una herramienta
complementaria.
- F.V:
¿Qué tipo de música escuchas habitualmente?
- B.S: Desde Bach a Debussy, músicas del mundo, ambient,
contemplativa y no tanto, es decir, muy variada como es característico
de éstos tiempos.
- F.V:
Parece que la música new age tuvo un auge a finales de los
'80 y principios de los 90, pero que ahora las grandes casas de
discos se centran más en otros territorios sonoros, como
la música celta o la étnica ¿sientes este desinterés?
- B.S: La verdad es que no lo sé muy bien, lo cierto
es que hay mucha música y mucho marketing, de modo que cuesta
un poco más hoy en día reconocer las auténticas
perlas artísticas. Creo que a simple vista tu pregunta se
parecería a una acertada respuesta.
- F.V:
¿Podrías citar tres artistas, dentro de tu escena
o fuera de ella, a tu juicio, poco valorados y otros tres con los
que ocurra lo contrario, que estén sobrevalorados?
- B.S: Oh no...siempre ocurrió...¿Van Gogh
tal vez? Existen artistas por doquier que no han sido reconocidos
ó valorados por el público. Los motivos deben ser
muy variados y complejos. El artista en sí, crea para sí
mismo, pero luego necesita mostrar su obra, es una forma de deshacerse
de ella, de liberarla, de renovarse, más tarde si llega el
reconocimiento masivo del artista, y bueno... es motivador, pero
es como un lujo.
- F.V:
El hecho de vivir en Argentina ¿dificulta la difusión
de tu música o vivimos en una aldea global? -
- B.S: Mi música, por el momento está sólo
en Argentina, el circuito aquí es pequeño y más
o menos cerrado.
La aldea global se está manifestando en algunos sentidos,
hay cada vez más información de lo que ocurre artística
y culturalmente en otras latitudes. Es una dificultad en los artistas
latinoamericanos que sus obras no sean mostradas al mundo, sobre
todo para los que realmente desean exponerse.
- F.V:
La llamada música new age olvida por lo general las cuestiones
de este mundo, los asuntos políticos ó sociales para
centrarse más en lo espiritual. La música ¿debe
estar por encima de lo cotidiano, o por el contrario, debe ser un
arma para tratar de cambiar el mundo? -
- B.S: La música pertenece a lo cotidiano, es una
manifestación esencial, viva en el contexto que viva, el
hombre necesita soñar y convivir con el arte. No creo que
la música sea un arma para cambiar el mundo, sólo
el mismo hombre puede cambiar su mundo, el arte, la ciencia, el
deporte, el trabajo son sólo los entretenimientos más
nobles.
- F.V:
¿Qué planes tienes para este año 2000?
- B.S: A mediados de año viajaré a Barcelona,
haré la presentación de "Suite Patagonia"
allí, luego de hacer lo propio
en Buenos Aires.
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